"Quienes contraponen liberalismo y socialismo, o no conocen el primero o no saben los verdaderos objetivos del segundo".

domingo, 13 de enero de 2008

El toque Lubitsch

Una vez más me he dejado embrujar por el toque Lubitsch.
Esta vez junto a Charles Brackett, Billy Wilder (guionistas) y Greta Garbo (actriz principal).
Una película que habla de debilidades, de volubilidad y de humanidad.

Os dejo con "Ninotchka" (1939):



Y esto no es postmodernidad, es mucho más poderoso: es sentido del humor, es distanciamento, y lo mejor, es ligereza que no frivolidad. La manera como los ideales flirtean unos con otros en la película se acerca mucho más a la realidad fluctuante en la que vivimos.

Tres ideas entonces quedan en el aire: (auto)crítica, ligereza, volubilidad .

No desperdicieis ninguna ocasión para recuperar esta obra maestra.

3 comentarios:

Usebio Cué dijo...

Jejeje. Qué gran término, este de postmodernidad. No significa nada, en realidad. Eso mismo es la postmodernidad, para mi.

Es curioso que mucho del gran cine se hiciera en una época de grandes desgracias históricas. El año 1939 tan solo me evoca desolación, represión, huida, invasión...y, sin embargo, se rodaron algunos de los más grandes filmes del séptimo arte. Formaron parte de la resistencia, sin duda.

Saludos!!!

Andante Moderato dijo...

(Respecto a lo de la postmodernidad no te tomo la palabra ya que no estoy 100% de acuerdo).
"Los violentos años 20", "Lo que el viento se llevó", "La règle du jeu", "La diligencia", ¿sigo? Los momentos de crisis excitan las ideas, imagino. Aunque llame la atención que una película tan vitalista como "La règle du jeu" se estrenara en 1939, ¿escapismo quizás?...

Usebio Cué dijo...

Dicen que, en vísperas de la invasion nazi, en 1940, París bullía de alegría de vivir. Dicen lo mismo de Barcelona o Madrid, cuando caían las bombas de la Wermacht, en 1939. Aunque algo me dice que se lo pasaban mejor en París, jejeje...aunque, dicen que la farra más monumental que se recuerda se la montaron en Moscú, tras ganar la Segunda Guerra Mundial. Las imágenes de ésa alegría, no muy difundidas en occidente, hablan por sí solas.